
El Monasterio de la Encarnación, fue fundado como Beaterio en 1478 en las casas de que junto a la Puerta de San Vicente tenía su fundadora Elvira González de Medina. En 1510, la comunidad se traslada al lugar actual,
antes ocupado por un
cementerio judío y se convierten en religiosas con votos. En el siglo XVIII se transformó el interior de la iglesia dentro de una estética barroca.
Muchos judíos, después de la expulsión, tuvieron que dejar de visitar a sus parientes difuntos en los antiguos cementerios judíos y era algo que les entristecía mucho. En Segovia se conserva el cementerio judío, pero en Ávila no, edificaron el monasterio de la Encarnación justo encima del solar.
Carla Ron Blanco
4ºESO
San Antolín de Ibias