Juderías

Juderías

lunes, 17 de enero de 2011

Historia de los judíos en España: origen y primeros datos

Los judíos constituyeron en la España medieval una de las comunidades más prósperas de su historia, tanto bajo el  dominio musulmán como, posteriormente, en los reinos cristianos, antes de que en 1492 fuesen expulsados por los Reyes Católicos. En la actualidad sólo unos pocos miles de judíos viven en España, pero los descendientes de los judíos españoles, los sefardíes, constituyen aproximadamente un quinto de la población judía mundial. El origen está asociado el país de Tarsis, mencionado en los libros de Isaías, Jeremías o Ezequiel. Si esta identificación fuese correcta, el contacto de los judíos con la Península Ibérica se remontaría a la época de Salomón.
Pero las primeras evidencias de presencia judía en la Península (Hispania) datan de la época romana, aunque no se conoce la fecha exacta. En la carta a los romanos, Pablo de Tarso manifiesta su intención de ir a Hispania a predicar el evangelio (Romanos 15:24-28), lo cual podría ser un indicio de que existían entonces allí comunidades judías.
Algunas pruebas materiales de la presencia judía en la Península son dos inscripciones judías trilingües (hebreo, latín y griego) halladas en Tarragona []y en Tortosa[ ](s II – VI). Del siglo III data probablemente la inscripción sepulcral hallada en Abdera (actual Adra) de una niña judía, llamada Salomonula[. ]En la isla de Ibiza se encontró un ánfora con letras hebreas que data al menos del siglo I.
La prueba escrita más evidente de la existencia de comunidades judías en la Hispania Romana la tenemos en el Concilio de Elvira:
Cuatro de los 81 cánones se refieren a los judíos: los números 16, 49, 50 y 78. En el canon 16 se prohíbe a los cristianos contraer matrimonio con mujeres judías. En el 49 se amenaza con la excomunión perpetua a los cristianos que hagan bendecir sus tierras por judíos, y el 50 prohíbe que miembros de las dos religiones se sienten a una misma mesa. Por último, el canon 78 sanciona con cinco años de excomunión al cristiano que cometa adulterio con una mujer judía.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_los_jud%C3%ADos_en_Espa%C3%B1a
Cristian 3º ESO Ibias

Pogroms y persecuciones en España

Un pogrom (término procedente del ruso погром o «devastación») consiste en la ''devastación'' por asalto en masa espontáneo o premeditado de un grupo étnico o religioso, que suele ir acompañado del expolio y la destrucción de sus bienes (casas, tiendas o edificios religiosos) y de la muerte de la mayoría de sus habitantes, aunque históricamente el término ha sido usado para definir los actos de violencia indiscriminada, sean espontáneos o premeditados, contra los hebreos o judíos en Europa.
A finales del siglo XIV hubo en algunos lugares de España una ola de antisemitismo fomentada por la predicación del archidiácono de Écija, Ferrán Martínez. Fueron muy sangrientos los progroms de Sevilla en 1392 (se destruyó toda la aljama, los libros sagrados y las sinagogas de la diócesis), los de Córdoba, Valencia o Barcelona. Después de los pogroms muchos judíos se convertían para evitar problemas y por miedo, pasando a ser judeoconversos o cristianos nuevos, grupo social visto con recelo por los cristianos viejos. En estos progroms muchas veces el papa defiende a los judíos y recuerda a los obispos que deben respetar la vida de los judíos, como el papa Alejandro II ante las matanzas de Granada en 1066. En 1196 es quemada la judería de León y en 1230 son asaltadas varias juderías del reino de León. En 1328 hay un grave pogrom en la judería de Tudela, ante la muerte del rey Carlos IV. Ante la peste negra (1348) hay muchos asaltos y matanzas en toda la Corona de Aragón. En 1360 tiene lugar la matanza de judíos en Nájera y la confiscación de bienes de los judíos toledanos, aumentando los tributos. Pero, como ya hemos dicho, la más dañina fue la de Sevilla en 1392 y tuvo consecuencias en otras importantes ciudades de España. Las conversiones posteriores fueron muy numerosas, como os podéis imaginar…

Las fechas y datos los tomamos directamente del trabajo de la Junta de Castilla y León citado al final (revista de educación), junto con la fuente de Artehistoria sobre la matanza de Sevilla.

Imágenes tomadas de:

Obligación de llevar distintivos y vivir separados

Esta obligación de llevar un signo distinto y vivir en guetos separados nos suena a los nazis... ¿verdad? En la España medieval también les obligaron a llevar signos distintivos y en algunas ciudades vivir en zonas separadas de los cristianos, aunque desde luego las condiciones de vida y derechos no fueron como las penosas condiciones de vida de los guetos que nos han contado nuestros compañeros polacos en sus trabajos. Tampoco se puede comparar, ya que no había la misma conciencia de los derechos humanos en la edad media que en el siglo XX... y ya vemos lo que pasó. Pero ahí os van algunos detalles:
¿Cuándo se les obligó a llevar distintivos?
Aunque los judíos a veces vivían en juderías, muchas veces en las ciudades vivían mezclados con los cristianos en las zonas comerciales y principales calles de la ciudad o según su condición económica, como era el caso de Ávila. Sin embargo ya el IV Concilio de Letrán especificaba que los judíos debían llevar signos distintivos, para diferenciarlos de los cristianos. A partir de entonces vemos que en muchas ciudades empiezan a mandarles vivir en barrios o aljamas diferenciados llamados juderías o calls. Veamos algunas fechas:
1215: IV Concilio de Letrán. En él se especifica que los judíos residentes en la Europa cristiana deben ostentar signos distintivos que les diferencien de los cristianos.
1272 Alfonso X se hace cargo de la ciudad de Murcia y dispone que los judíos de la ciudad vivan apartados de los cristianos.
1326 Los judíos del reino musulmán de Granada son obligados a llevar divisa que los distinga de los creyentes islámicos
1336 Los judíos de Pamplona son reducidos a residir en una aljama tapiada.
1341 El ayuntamiento de la ciudad de Sevilla decreta que los judíos vendan sus productos y hagan sus transacciones comerciales únicamente dentro de las aljamas en que habitan.
1371 Pedro IV de Aragón obliga a los judíos de Valencia a no habitar viviendas que se encuentren fuera del call que tienen asignado
1383 Las cortes prohíben a los judíos residir en barrios cristianos

1408 Los judíos castellanos y aragoneses son obligados a no vivir fuera de las juderías y a llevar trajes distintivos especiales
1424 Alfonso V de Aragón prohíbe que los judíos se instalen en Barcelona. Les permite únicamente una residencia de paso, siempre que lleven distintivos especiales


Susana

domingo, 16 de enero de 2011

La Inquisición Española y los judíos


 La inquisición Española fue una institución fundada en 1478 por los Reyes Católicos para mantener la ortodoxia católica en sus reinos. La inquisición española tiene precedentes en instituciones similares existentes en Europa desde el siglo XII. Especialmente la fundada en Francia en el año 1184. La Inquisición española estaba bajo el control directo de la monarquía. No se abolió definitivamente hasta 1834, durante el reinado de Isabel II.
La Inquisición, como tribunal eclesiástico, sólo tenía competencia sobre cristianos bautizados.
Los judíos o moriscos que se convirtieron quedaron en España, llamándoseles "conversos"

Para muchos historiadores la expulsión de los judíos y de los moriscos supuso la finalización de lo que se había llamado la España de las Tres Culturas" judía, musulmana y española: Sefarad, Al-Andalus y España. Pero estas tres culturas no habían vivido tan pacíficamente como a veces se cree, ya que tenían sus conflictos.
¿Y el Papa, aprobaba las acciones de la Inquisición Española? En 1478 los Reyes Católicos obtienen la bula papal que autorizaba la nueva Inquisición y en 1480 nombran  los primeros inquisidores, que empezarían a actuar en Sevilla el 1 de enero de 1481. Las diferencias del rey Fernando con el papa Sixto IV hicieron que éste promulgase una  nueva bula en la que prohibía categóricamente que la Inquisición se extendiese a Aragón. En esta bula, el Papa reprobaba la labor del tribunal inquisitorial, afirmando que
“muchos verdaderos y fieles cristianos, por culpa del testimonio de enemigos, rivales, esclavos y otras personas bajas y aun menos apropiadas, sin pruebas de ninguna clase, han sido encerradas en prisiones seculares, torturadas y condenadas como herejes relapsos, privadas de sus bienes y propiedades, y entregadas al brazo secular para ser ejecutadas, con peligro de sus almas, dando un ejemplo pernicioso y causando escándalo a muchos[]
Sin embargo, las presiones del monarca aragonés hicieron que el Papa terminara suspendiendo la bula, e incluso que promulgara otra en 1483, nombrando a Torquemada inquisidor general de Aragón, Valencia y Cataluña. Así, Inquisición se convertía en la única institución con autoridad en todos los reinos de la monarquía hispánica, y en un útil mecanismo para servir en todos ellos a los intereses de la corona.
Solamente en 1481 fueron quemadas vivas unas 2.000 personas; otras tantas fueron quemadas en estatua, por haber muerto o huido, y 17.OOO sufrieron penas más o menos graves. Los muertos fueron desenterrados y sus huesos incinerados. Los bienes de todos los que, vivos o muertos, habían sido declarados reos de muerte eran confiscados y sus hijos inhabilitados para oficios o beneficios. En Andalucía quedaron vacías más de 4.000 casas. Después de la expulsión de 1492 los que se quedaron engrosaron el grupo de conversos que eran el objetivo predilecto de la Inquisición. Dado que todo judío que quedaba en los reinos de España había sido bautizado, si continuaba practicando la religión judía, era susceptible de ser denunciado.
El período de más intensa persecución de los judeoconversos duró hasta 1530; desde 1531 hasta 1560, sin embargo, el porcentaje de casos de judeoconversos en los procesos inquisitoriales bajó muy significativamente, hasta llegar a ser sólo el 3% del total.
A lo largo del siglo XVIII se reduce significativamente el número de judeoconversos acusados por la Inquisición. El último proceso a un judaizante fue el de Manuel Santiago Vivar, que tuvo lugar en Córdoba en 1818.
Vanesa 4º ESO Ibias


MARRANOS, CONVERSOS O CRISTIANOS NUEVOS

Esta foto representa el nombre de una plaza en Ávila, la plaza de la Magana, que viene de marrana (cerdo), que era el término que empleaban (para ofender, ya que los judíos no comen cerdo) para llamar a los cristianos nuevos o judíos conversos, que se habían convertido al cristianismo debido a la falta de derecho, los pogromos o la obligación, después del decreto de expulsión de 1492.
En muchas ocasiones las leyes en la España medieval fueron discriminatorias contra los judíos, impidiéndoles ejercer diversos oficios e incluso obligándoles a vivir en barrios determinados, apoderándose de sus bienes y con numerosos pogromos, en los que son asesinados grupos de judíos. En éste panorama se insertaron los judeoconversos, llamados también marranos o cristianos nuevos, en contraposición a los cristianos viejos o lindos que eran los originarios cristianos. Los conversos observaron que al cambiar de religión, los impedimentos que tenían como judíos eran eliminados al convertirse en cristianos, de modo que volvían a quedar habilitados para todos los oficios y puestos del reino, que antes les eran vedados por su condición de judíos. Dada su excepcional preparación estos conversos enseguida recuperaron posiciones en las cortes de España por su capacidad y sabiduría, aventajando a los cristianos viejos.
Como era de esperar, en el siglo XV éstos cristianos nuevos despertaron la envidia y los celos de los cristianos viejos y comenzaron las intrigas y las demandas en su contra. En 1492 se culminó el proceso de discriminación con la expulsión de los judíos y, ante las conversiones en masa, la Inquisición investigaba los casos de bautizados judíos (cristianos nuevos o marranos), a los que se les acusaba de seguir practicando la fe judaica en secreto.
Foto realizada en la excursión a Ávila
Adrián 4º ESO

martes, 11 de enero de 2011

Leyendas negras contra los judíos


Los judíos tenían fama en la Edad Media, en España, de ser ricos y usureros. Muchas veces se dedicaban al préstamo porque no les dejaban otras profesiones o tener tierras. Sus estudios y capacidad les llevaron a ser consejeros de reyes y por eso eran “mal mirados” por mucha gente en el pueblo, sacerdotes y obispos católicos (los consideraban los crucificadores de Jesús, aunque omitían que Jesús también era judío) y pocos eran los que los defendían (entre ellos algunos obispos, reyes y también los papas). Las acusaciones más típicas eran las de propagar enfermedades (en aquella época no se sabía de dónde venían ciertas enfermedades, como la peste), envenenar pozos, secuestrar niños cristianos para practicar rituales, profanar hostias consagradas, convertir a la población al judaísmo… Por ejemplo, en 1406 muere Enrique III de Castilla. Su médico, don Mayr, es acusado de haberla provocado: es sometido a torturas y  muere. Todos estas falsas acusaciones llevaron en muchos casos a violentas persecuciones, saqueos y matanzas en las juderías e incluso la expulsión de las ciudades y regiones (al final terminaron expulsándolos de España en 1492).
En España, las Siete Partidas se hacen eco de esta creencia popular:
Et porque oyemos decir que en algunos lugares los judíos ficieron et facen el día del Viernes Santo remembranza de la pasión de Nuestro Señor Jesucristo en manera de escarnio, furtando los niños et poniéndolos en la cruz, o faciendo imágenes de cera et crucificándolas cuando los niños non pueden haber, mandamos que, si fama fuere daquí adelante que en algún lugar de nuestro señorío tal cosa sea fecha, si se pudiere averiguar, que todos aquellos que se acercaren en aquel fecho, que sean presos et recabdados et aduchos ante el rey; et después que el sopiera la verdad, débelos matar muy haviltadamente, quantos quier que sean.
                                                                                              Alfonso X el Sabio, Partidas.
Leyenda del judío en la Basílica de San Vicente (Ávila)
Cuando fuimos a Ávila pudimos ver, desde las murallas la Basílica de San Vicente. En ella hay una imagen de un judío con una serpiente al cuello. El origen es esta leyenda:
En el año 306, durante la persecución de Diocleciano, y por orden del pretor Daciano, sufrieron martirio los hermanos Vicente (de Ávila), Sabina y Cristeta por negarse a firmar un documento en el que debían reconocer haber ofrecido sacrificios a los dioses romanos, según establecía el cuarto edicto de la persecución, de 304. Sus cuerpos fueron depositados en un hueco de la roca, edificándose posteriormente sobre ese lugar la actual basílica (la roca sería la que se puede contemplar en la capilla derecha de la cripta). La leyenda dice que fue el propio judío responsable de su muerte quien, arrepentido, decidió construir un templo para enterrarlos, pasaje que aparece recogido en un relieve del cenotafio.
En 1294 se produce la primera acusación conocida en España de crimen ritual por parte de judíos, en Zaragoza… pero seguirán varias.

Leyendas de la profanación de la hostia: esta leyenda decía que los judíos robaban secretamente hostias consagradas para torturarlas y hacer sufrir de nuevo a Jesús. Esta superstición es totalmente irracional, ya que precisamente los judíos no creían en la transubstanciación (que Jesús estaba presente realmente en la hostia consagrada), pero esta falsa acusación generó matanzas y leyendas, como la del Santo Niño de la Guardia, de Toledo. En Segovia, en 1412 se acusa a los judíos de profanar la hostia. La sinagoga se convierte en iglesia, hoy del Corpus Christi.
Uno de los “mitos” más desastrosos para la comunidad judía fue la Peste Negra, que arrasó un tercio de la población europea. La reacción popular fue extrema y arremetían contra los judíos, acusándoles de envenenar pozos y viendo esta peste como castigo porque no se habían convertido. La bula del Papa Clemente VI de 1348 les defendió (no podían ser los judíos, porque también morían de peste los propios judíos) En 1348 las juderías navarras son especialmente afectadas por la epidemia. Hay asaltos y matanzas en las de la Corona de Aragón, sobre todo en las de Barcelona. Gerona y Tarragona, en Cataluña. y en las de Valencia y Sagunto.
Santo niño de la guardia (Toledo y Ávila): famoso caso en España de leyenda con malas consecuencias para la comunidad judía. ¡Y todavía se tiene devoción en Toledo al Santo Niño de la Guardia (que nunca existió…)

Se denomina Santo Niño de La Guardia a la víctima de un asesinato ritual realizado, según las autoridades de la época, por judíos y judío-conversos a finales de la década d 1480 en la localidad de La Guardia (Toledo). Por este asesinato (PERO NUNCA SE ENCONTRÓ A LA VÍCTIMA…) fueron procesados por la Inquisición varios judíos y conversos, que fueron quemados en Ávila el 16 de noviembre de 1491. Se conservan algunos documentos del proceso (especialmente, el proceso completo contra uno de los acusados, Yosef Franco), que demuestran que hubo múltiples irregularidades y que sobran evidencias de que el supuesto crimen nunca se cometió realmente. La mayoría de los historiadores considera que el proceso propició un clima antisemita para permitir una mejor acogida al decreto de expulsión de los judíos, que se promulgaría sólo meses después (en marzo de 1492). TORQUEMADA tenía mucha prisa en cerrar el proceso, a pesar de las lagunas y de que no se encontró que ningún niño desapareciera… la leyenda después le puso nombre, padres y detalles de su tortura y ejecución, así como milagros…
Iván González  4º ESO



Fuentes:
foto libelos de sangre: http://domovilu.wordpress.com/

sábado, 8 de enero de 2011

Sefardíes



Los sefardíes son los descendientes de los judíos que vivieron en la Península Ibérica (España y Portugal) hasta 1492, y que están ligados a la cultura hispánica mediante la lengua y la tradición. Se calcula que en la actualidad, la comunidad sefardí alcanza los dos millones de integrantes, la mayor parte de ellos residentes en Israel, Francia, Estados Unidos y Turquía. También a México, Argentina y Chile, llegaron judíos sefardíes que acompañaron a los conquistadores españoles y portugueses y así escaparon de las persecuciones inquisitoriales en España a los judeoconversos.
                          
Los primeros asentamientos parece que tuvieron lugar en la costa mediterránea y su presencia se ha detectado en ciudades como Ampurias, Mataró, Tarragona, Adra, Málaga, Cádiz y Mérida. Uno de los primeros restos arqueológicos y primera referencia de su presencia en la Hispania es la estela funeraria del samaritano Iustinus de Mérida, fechada en el siglo II, su presencia probablemente tiene que ver con el comercio.
Los judíos desarrollaron prósperas comunidades en la mayor parte de las ciudades españolas. Destacan las comunidades de las ciudades de Toledo, Burgos, Sevilla, Córdoba, Jaén, Ávila, Granada, León, Segovia y Soria.  En la Corona de Aragón, las comunidades (o Calls) de Zaragoza, Gerona, Barcelona, Tarragona, Valencia, Vitoria y Palma de Mallorca se encuentran entre las más importantes. Algunas poblaciones, como Lucena, Hervás, Ribadavia, Ocaña y Guadalajara, se encontraban habitadas principalmente por judíos. Con el edicto de expulsión en 1492 muchos emigraron a Portugal, a otros lugares de Europa o América y también al norte de África. La comunidad más importante en Europa se encontraba en Salónica.
La destrucción de casi toda la comunidad sefardí en el Holocausto originó una gran disminución en la población hablante de lengua judeoespañola. Esto llevó a muchos miembros de la comunidad sefardí, esparcida principalmente en América e Israel, a intentar preservar la lengua, institucionalizarla y promover actividades científicas y culturales en torno a ella. Israel funda, a iniciativa del presidente Isaac Navón, la Autoridad Nasionala del Ladino, órgano encargado del estudio del judeoespañol, su protección y conservación.  La comunidad sefardí, hoy en día, es mucho más numerosa en el Estado de Israel, donde hubo desde tiempos otomanos una comunidad en Safed, Galilea. En la actualidad, existen comunidades en las ciudades de Tel Aviv, Haifa y Jerusalén.

Fuentes utilizadas para el resumen y fotos:

 Óscar Álvarez   3º ESO (Ibias)